Prensa francesa

En café retiro vamos de la mata a la taza creando cultura cafetera. El café es un universo de sabores por descubrir y rituales para compartir; un mundo donde hay decenas de métodos y miles de recetas para disfrutar de una buena taza. Aquí los introducimos a uno de nuestros métodos favoritos de preparación: la prensa francesa. Nos gusta porque es muy sencillo y perfecto para compartir.

Este invento del siglo XIX sigue siendo uno de los más populares entre aficionados, y aquellas cafeterías y restaurantes con servicio a la mesa. ¿Qué se necesita para esta preparación?

Empezamos por hervir el agua limpia. Una vez ésta llegue a su punto de ebullición, dejar a un lado por un minuto para lograr la temperatura ideal de 92ºC.

Luego se dosifica el café dentro de la cafetera: la recomendación es usar 7 gramos de café fresco por cada taza de 100 mL de agua.

El café puede pedirse en grano, para molerlo al gusto con la ayuda de un molino personal, o molido directamente por nosotros. Para prensa francesa es necesaria una molienda gruesa.

Agregar lentamente el agua a la cafetera, buscando impregnar y mezclar todo el café del recipiente haciendo círculos con el patrón de caída del agua.

Dejar reposar la infusión durante 3 minutos. Una vez se cumpla el tiempo, revolver ligeramente con una cuchara plástica. Este proceso se llama romper la crema, y aquí puede apreciarse bien el aroma; observa la crema de color caramelo que revela la frescura de los granos.

Posicionar el émbolo sobre la infusión, asegurar el ajuste de la tapa superior, y presionar lentamente de manera manual. El filtro empuja el café molido hacia abajo y encima va quedando la bebida lista para servirse.

Es ideal servirlo en tazas de cerámica, porque este material garantiza mayor limpieza en el sabor. A quienes quieran hacer una comparación reveladora, les sugerimos que lo tomen también en vasos de papel o icopor y notarán la diferencia.

La prensa francesa casi siempre se convierte en un ritual para compartir. Al ser un método con muy buena conservación de calor, mantiene el café fresco para volver a una segunda taza durante el desayuno, en medio de una reunión o en una conversación con amigos.

En café retiro construimos cultura compartiendo y experimentando. Esta historia hace parte de una serie donde enseñamos preparaciones sencillas para que todos puedan entrar en el mundo del café: un mundo que está al alcance de todos, donde no es necesario ser un barista experto en preparaciones, ni es indispensable una máquina de espresso.